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19 noviembre, 2007

Acustica. Parametros del sonido


ALTURA
La altura de un sonido está determinada por la frecuencia fundamental de las ondas sonoras, medida en ciclos por segundo o Hertzios (Hz). Esta propiedad permite distinguir entre sonidos graves, agudos y medios. Para que los seres humanos podamos percibir un sonido, este debe estar dentro del rango de 20 a 20.000 Hz. Por debajo de esta franja, encontramos los infrasonidos, y por encima, los ultrasonidos. A este intervalo se le conoce como el rango de frecuencia audible. A medida que envejecemos, este rango se reduce tanto en los sonidos graves como en los agudos.

INTENSIDAD
La intensidad de un sonido se refiere a la cantidad de energía acústica que contiene, es decir, su volumen. Esta propiedad depende de la potencia de la onda sonora, que determina su amplitud. La intensidad se mide con un vúmetro, y los resultados se expresan en decibelios (dB). Gracias a esta medida, podemos distinguir si un sonido es fuerte o débil (por ejemplo, un sonido "piano" o "forte").

Existen diversas escalas de decibelios (dB SPL, dB V, dB A, dB FS, etc.), cada una diseñada para adaptarse a condiciones específicas de medición y al contexto de la percepción humana del sonido. Como hemos visto, el oído humano no percibe todas las frecuencias de la misma manera, ni las diferencias de intensidad de forma lineal. Dependiendo de lo que se mida, se elige la escala que mejor se ajuste al tipo de señal que queremos estudiar. Cada una de estas escalas tiene su propia referencia y aplicación específica, adaptándose a las características de la medición, la percepción auditiva, o la interacción de las señales con equipos electrónicos, la presión sonora o el ámbito digital.

En el campo de la acústica, la energía del sonido se mide en términos de presión sonora, y la unidad más utilizada para ello es el dB SPL (Sound Pressure Level). Los sonidos que percibimos deben superar el umbral auditivo (0 dB SPL), pero no llegar al umbral de dolor (140 dB SPL).


DURACION / TIEMPO
La duración está relacionada con el tiempo de vibración del objeto que produce el sonido. De esta forma, podemos percibir sonidos largos, cortos o muy breves. Dependiendo de la actividad, también podemos medir el tiempo en diferentes escalas:  en radio, utilizamos horas, minutos y segundos (H:M:S); en música, es más común medir en compases y pulsos (BPM, o beats por minuto); en el ámbito audiovisual, es útil medir en frames o cuadros (FPS, o Frames per second).  En otros contextos, puede ser adecuado utilizar samples.


Acustica. ¿Que es el sonido?

El sonido es una sensación producida por el movimiento ondulatorio en un medio elástico (generalmente el aire), debido a rápidos cambios de presión generados por la vibración de un cuerpo sonoro.

Podemos entender el sonido de dos maneras: como aquello que percibimos a través de nuestros oídos o como un fenómeno psíquico, es decir, una reacción de nuestro organismo ante un estímulo. Este estímulo, procesado por el complejo sistema auditivo, da como resultado una sensación. En realidad—aunque pueda parecer extraño—el sonido no "existe" en sí mismo, sino únicamente como una percepción.

Cuando un cuerpo vibra, provoca un movimiento en las partículas del aire, que se propaga de manera longitudinal en un efecto similar a un "dominó", transmitiendo la vibración de unas partículas a otras. Esta propagación forma una onda sonora, que viaja a través del espacio hasta llegar a nuestros oídos.

Nuestros oídos son órganos sensibles capaces de captar estas ondas y transformarlas en información que el cerebro interpretará como sonido. De manera simplificada, el oído posee una membrana que vibra al ser estimulada por las ondas sonoras. Detrás de esta membrana, un conjunto de neuronas procesa el movimiento y lo convierte en señales nerviosas que llegan al cerebro, donde finalmente se interpretan como sonido.

De hecho, nuestro sistema sensorial procesa una gran variedad de ondas, pero no todas se perciben como sonido. Por ello, podemos decir que la onda sonora es un fenómeno físico, mientras que el sonido es una sensación o percepción.

Para que el sonido exista, se requieren tres elementos fundamentales:

  1. Una fuente vibratoria que lo genere.

  2. Un medio elástico (sólido, líquido o gaseoso) que lo transmita, ya que en el vacío el sonido no se propaga.

  3. Un receptor capaz de percibirlo e interpretarlo.

El proceso auditivo ocurre de la siguiente manera: cuando un objeto vibra, hace que el aire a su alrededor también vibre. Esta vibración viaja hasta el oído y hace oscilar una membrana en su interior: el tímpano. El movimiento del tímpano se transmite a los tres huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo), y el estribo impacta sobre la cóclea o caracol. En este pequeño órgano, la vibración se convierte en señales eléctricas que viajan al cerebro a través de las neuronas. Finalmente, el cerebro decodifica esta información y la transforma en lo que percibimos como sonido.